¿POR QUÉ COMEMOS COMIDA BASURA?

¿POR QUÉ COMEMOS COMIDA BASURA?

En una época en la que no existía una crisis del sabor y los productos procesados no tenían cabida, el sentido común llevaba al ser humano a saber qué tenía que comer y qué tenía que evitar. Todo aquello que tenía buen gusto, nos sentaba bien y por tanto teníamos que consumirlo. A la vez, huíamos de aquello que tenía sabor amargo porque lo identificábamos con veneno o algo que no nos sentaba bien.

Durante toda nuestra historia nos hemos guiado por el gusto de los alimentos. Sin embargo, es ahora cuando la fruta y verdura dejan de tener el mismo sabor y color que antaño debido a la agricultura tan extensiva que estamos sometiendo a estos alimentos.

Por otro lado, la industria alimentaria se encarga de potenciar el sabor en miles de productos. Aprovechando esto, se realizan distintas variantes en el laboratorio para estimular al máximo nuestros paladares y engañar al mecanismo de defensa más primario del ser humano, la supervivencia. Todo esto, se hace con la intención de que consumamos aquello que no nos aporta nada y aún a sí, nuestro cerebro lo interprete como algo placentero y por lo tanto bueno.

Se conoce que los niños son más vulnerables a la tolerancia al dulce, por lo que un producto destinado para ellos muy rico en azúcares, se utiliza para poder estimular al máximo su paladar mientras que ese mismo producto a un adulto puede resultarle incluso empalagoso.

Otra de las estrategias que utiliza la industria a nivel sensorial es la mezcla de frío-caliente, dulce-salado o nivel de crujiente. Todo esto genera una respuesta en nuestro circuito de recompensa y explica el hecho de consumir este tipo de productos, aunque no los necesitemos.

Cuando se da esta situación, reaccionamos por selección natural. Es decir, cuando hace miles de años teníamos que ir a buscar la comida por el bosque y encontrábamos de casualidad un panal de abejas que había sido abandonado, no lo dejábamos allí y decíamos ¡Mira que bonito! ¡NO!

Nuestro instinto primario, la supervivencia, nos decía que había que aprovechar la ocasión y comer todo lo que se pudiera de ese panal de abejas. Esta adaptación traída al mundo moderno es desadaptativa, porque a pesar de que nos genere placer el consumo de productos muy palatables, ¡No vivimos en la sabana! No nos movemos lo mismo que antaño, ni consumimos la riqueza y variedad de nutrientes que había entonces.

por qué comemos comida basura

> ¿POR QUÉ CONSUMIMOS ESTOS ALIMENTOS?

La industria alimentaria se las ha ido apañando para colarse dentro de nuestra cabeza y manipular nuestras señales de saciedad. No solo lo ha intentado, sino que ha conseguido que muchas personas consuman de manera abusiva y sin control galletas, bizcochos, chocolates, patatas fritas… a diario.

Puede que no seas de las personas que consume a diario este tipo de productos, pero te has parado a pensar, ¿Qué cantidad consumes a la semana o al mes? ¿Qué repercusión está causando en tu salud?

Para acabar, me gustaría que hicieras una reflexión contigo misma/o de manera sincera, sin juzgarte pero sin excusarte, diciéndote la verdad y valorando qué podrías cambiar para mejorar tu salud a partir de ahora.

Recuerda que cuidar tu alimentación es un viaje, no un destino.

Andrea Sanjuán

Dietista-Nutricionista del Centro DAMAR.

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